000022 Olive Trees Olive Oil

Al incluir el aceite de oliva virgen extra en nuestra dieta protegemos las células, en particular el ADN, de las alteraciones que conducen a cáncer.

Las diferencias observadas en la incidencia de ciertos tipos de cáncer entre el norte y el sur de Europa, pueden deberse al consumo de aceite de oliva.

El cáncer de mama, el cáncer del colon, el cáncer del ovario y el cáncer del próstata presentan menor frecuencia en los países mediterráneos, donde el consumo de aceite de oliva es tradicionalmente mucho mayor en comparación con la Europa del Norte.

El aceite de oliva y para ser mas específicos el aceite de oliva virgen extra, ayuda a las células para neutralizar los radicales libres producidos durante el metabolismo normal.

Los radicales libres causan daño al ADN y son capaces de conducir a la creación de cáncer.

Investigadores daneses descubrieron que aparte de los fenoles (son sustancias antioxidantes), es probable que los ácidos grasos monoinsaturados del aceite de oliva conlleven a una actividad antioxidante beneficiosa para el cuerpo.

En su investigación, los científicos daneses estudiaron a a la sangre de 182 hombres europeos de la edad de 20 a 60 años, los cambios que se producen por comer un cuarto de taza de aceite de oliva virgen extra al día durante 2 semanas. Se utilizaron 3 tipos de aceites de oliva que contenían diferentes concentraciones de potentes antioxidantes y fenoles.

Los resultados mostraron una reducción de aproximadamente el 13% de la sustancia 8-oxo-dG. Esta sustancia es un indicador de daño causado al ADN del cuerpo humano debido a la oxidación. La reducción se observó se utilizó el mismo, independientemente del contenido de fenoles en el aceite de oliva.

Hay que tener en cuenta que al inicio del estudio que a los hombres del norte de Europa  los niveles en sangre de la sustancia de 8-oxo-DG, era mayor que en los hombres del sur de Europa.

Estos resultados confirman que la dieta mediterránea, que esta rica en aceite de oliva virgen extra, puede proporcionar gran cantidad de beneficios sobre el cuerpo humano no sólo para el corazón y los vasos sanguíneos, sino también contra el cáncer.

De este modo toma mas fuerza el consejo para sustituir la dieta de grasas que provienen de la carne u otros alimentos de origen animal con aceites vegetales, y especialmente con aceite de oliva virgen extra.

Los efectos beneficiosos de la dieta mediterránea provienen no sólo del aceite de oliva virgen extra, sino también de las frutas, de las verduras, las legumbres, los granos integrales, las nueces y el  pescado entre otros.

Dado que el aceite de oliva es rico en calorías, no se debe tomar con mucho exceso. El consumo desenfrenado, podría contribuir a la contratación de sobrepeso y obesidad.

En un estudio experimental que hicieron Científicos de los Estados Unidos y España, encontraron que el ácido oleico que se encuentra en el aceite de oliva impide la acción del oncogén HER-2/neu, que está presente en el 30% de los pacientes con cáncer de mama.

Además, el ácido oleico, mejora la acción del medicamento Herceptin el cual suprime la actividad del oncogéno HER-2/neu. El mecanismo de acción del ácido oleico y del medicamento son diferentes, pero actúan de forma sinérgica.

Concluyendo, nos quedamos que el aceite de oliva, cuando se consume con moderación, es muy beneficioso para nuestra salud, especialmente para el corazón, los vasos sanguíneos, y la lucha contra el cáncer y el envejecimiento.

 

Pocas palabras sobre la Dieta Mediterránea y el estilo de Vida Mediterráneo:

En la  investigación de los siete países, que realizó Ancel Keys en la década de los 1960, se mostró que los habitantes de la isla griega de Creta tenían los niveles mas bajos de la enfermedad cardíaca y la del cáncer en comparación con el de resto de los otros seis países que se incluyeron en la investigación. Los investigadores recurrieron directamente a los beneficios de la dieta, que posteriormente se adoptó como modelo de la dieta mediterránea, porque en esa época los cretenses no disponían ni dinero ni suficiente cobertura de servicios de salud para que se justificasen tan buenos resultados relacionados con los bajos niveles de enfermedades cardiovasculares y de la enfermedad de cáncer. (Nestle, 1995).

No debemos olvidar que el modelo de la dieta mediterránea, que se adoptó básicamente por el modélo de la dieta tradicional griega que se practicaba antes de la década de los 1960 cuando Ancel Keys realizó el estudio de los siete países, conlleva intrínsecamente la práctica de los ayunos que se practicaban en Grecia durante toda la vida.

Una de las características de la dieta griega son los ayunos de la Iglesia Cristiana Ortodoxa. Los ayunos que indica la Iglesia Cristiana Ortodoxa no se suelen practicar con tanta frecuencia en otros países rodeados por el Mar Mediterráneo como en Grecia. Los habitantes de la isla griega de Creta seguían fielmente los ayunos de la Iglesia Cristiana Ortodoxa los cuales algunas veces les prohibían comer mariscos o pescados y otras veces les prohibían comer carne o productos derivados de la carne que se producían a través de animales con contenían sangre en su cuerpo ( leche, quesos, lácteos, huevos etc). Los griegos practicaban el ayuno alrededor de 180 a 200 días por año proporcionando a su organismo una desintoxicación muy necesaria para mantenerles lo mas sanos posible. Como conclusión es conveniente que creyentes y no creyentes, practiquen el ayuno la mayoría de los días del año con el fin de mantener su cuerpo sano y fuerte.

A través de la dieta mediterránea no sólo obtenemos los nutrientes que necesitamos para nuestra supervivencia, pero también recibimos valiosas sustancias activas que son capaces de protegernos de muchas enfermedades graves (cáncer, diabetes, enfermedades cardiovasculares, asma, enfermedad de Alzheimer, etc) y para aumentar nuestra longevidad.

 

La dieta mediterránea es una dieta saludable, es un estilo de vida, que combina

  • El ejercicio físico diariamente dando al mismo tiempo importancia a
  • Consumo de alimentos frescos locales y de temporada con el mínimo nivel de procesado.
  • Los alimentos vegetales (aceitunas, hierbas salvajes, vegetales locales)
  • Los cereales
  • Los gramíneas
  • Las legumbres
  • La fruta fresca como postre típico diario
  • Frutos secos y semillas
  • El aceite de oliva virgen extra como principal fuente de grasa
  • Los productos lácteos (principalmente queso y yogur)
  • El pescado
  • El pollo o aves del corral
  • El consumo de hasta cuatro huevos a la semana,
  • El consumo de carne roja una vez a la semana (los de creta solían comer carne de cabra)
  • El  consumo moderado de vino durante las comidas
  • Dulces que contengan miel o azúcar un par de veces por semana.
  • El pan que acompaña a todas las comidas

 

Fuentes:

  • Effect of olive oils on biomarkers of oxidative DNA stress in Northern and Southern Europeans. FASEB Journal (Federation of American Societies for Experimental Biology Journal) 2007:21(1), January
  • Oleic acid, the main monounsaturated fatty acid of olive oil, suppresses Her-2/neu (erbB-2) expression and synergistically enhances the growth inhibitory effects of trastuzumab (HerceptinTM) in breast cancer cells with Her-2/neu oncogene amplification, Annals of Oncology 2004:doi:10.1093/annonc/mdi090, January 2005
  • USA: National Cancer Institute

 

Prevención del Cáncer – Aceite de Oliva – Dieta Mediterránea

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