000011 Wine Mediterranean Diet

 

Aunque la dieta mediterránea se publicó por primera vez en 1945, por el Estadounidense médico Ancel Keys el cual trabajaba en el Salerno de Italia, se hizo muy conocida y se presentó de una  manera comprensible y científica en el 1995 por el Dr. Walter Willett Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard.

En particular, se argumentó que la dieta mediterránea, la dieta más saludable en todo el mundo, se  basa a la comida y los alimentos que se consumian principalmente tanto en la isla Griega de Creta así como otras regiones de Grecia y en el sur de Italia a principios de la decada del 1960.

La dieta mediterránea, considerada como la dieta mas sana, combinada con el ejercicio físico regular da enfasis a los alimentos vegetales, la fruta fresca para el postre, el aceite de oliva virgen extra como principal fuente de grasa, los productos lácteos (principalmente queso y yogur), el pescado y el consumo moderado de pollo, el consumo de solo una vez a la semana de carne roja y el consumo de vino moderado.

También se observa que las necesidades diarias de calorías deben ser cubiertos en un 25% – 35% por el consumo de grasa siendo el máximo de grasas saturadas no superior al 8%. Tambien existen informes que la dieta mediterranea no solo es baja en grasas saturadas y sino que es alta en monoinsaturadas y fibra vegetal.

De hecho durante ese tiempo hay una intrigante teoría que más tarde se dio a conocer como la paradoja francesa. En concreto, la pregunta que surge es ¿cómo es que las personas que viven en la cuenca del Mediterráneo y consumen relativamente grandes cantidades de grasa y sin embargo tienen tasas mucho más bajas de enfermedades cardiovasculares en comparación con las personas que siguen el modelo de dieta americano.

La explicación llegó con el descubrimiento de que la dieta mediterránea incluye el consumo moderado de vino y bastante alto consumo de aceite de oliva virgen extra el cual reemplaza la grasa animal y conlleva a la reducción del colesterol de la sangre.

No obstante la gran conexión entre la dieta y los beneficios sobre la salud se demostro cientificamente a través de los estudios internacionales, como el “estudio de los siete paises” y el estudio “Lyon Heart”.

 

Pocas palabras sobre la Dieta Mediterránea y el estilo de Vida Mediterráneo:

En la  investigación de los siete países, que realizó Ancel Keys en la década de los 1960, se mostró que los habitantes de la isla griega de Creta tenían los niveles mas bajos de la enfermedad cardíaca y la del cáncer en comparación con el de resto de los otros seis países que se incluyeron en la investigación. Los investigadores recurrieron directamente a los beneficios de la dieta, que posteriormente se adoptó como modelo de la dieta mediterránea, porque en esa época los cretenses no disponían ni dinero ni suficiente cobertura de servicios de salud para que se justificasen tan buenos resultados relacionados con los bajos niveles de enfermedades cardiovasculares y de la enfermedad de cáncer. (Nestle, 1995).

No debemos olvidar que el modelo de la dieta mediterránea, que se adoptó básicamente por el modélo de la dieta tradicional griega que se practicaba antes de la década de los 1960 cuando Ancel Keys realizó el estudio de los siete países, conlleva intrínsecamente la práctica de los ayunos que se practicaban en Grecia durante toda la vida.

Una de las características de la dieta griega son los ayunos de la Iglesia Cristiana Ortodoxa. Los ayunos que indica la Iglesia Cristiana Ortodoxa no se suelen practicar con tanta frecuencia en otros países rodeados por el Mar Mediterráneo como en Grecia. Los habitantes de la isla griega de Creta seguían fielmente los ayunos de la Iglesia Cristiana Ortodoxa los cuales algunas veces les prohibían comer mariscos o pescados y otras veces les prohibían comer carne o productos derivados de la carne que se producían a través de animales con contenían sangre en su cuerpo ( leche, quesos, lácteos, huevos etc). Los griegos practicaban el ayuno alrededor de 180 a 200 días por año proporcionando a su organismo una desintoxicación muy necesaria para mantenerles lo mas sanos posible. Como conclusión es conveniente que creyentes y no creyentes, practiquen el ayuno la mayoría de los días del año con el fin de mantener su cuerpo sano y fuerte.

A través de la dieta mediterránea no sólo obtenemos los nutrientes que necesitamos para nuestra supervivencia, pero también recibimos valiosas sustancias activas que son capaces de protegernos de muchas enfermedades graves (cáncer, diabetes, enfermedades cardiovasculares, asma, enfermedad de Alzheimer, etc) y para aumentar nuestra longevidad.

La dieta mediterránea es una dieta saludable, es un estilo de vida, que combina

  • El ejercicio físico diariamente dando al mismo tiempo importancia a
  • Consumo de alimentos frescos locales y de temporada con el mínimo nivel de procesado.
  • Los alimentos vegetales (aceitunas, hierbas salvajes, vegetales locales)
  • Los cereales
  • Los gramíneas
  • Las legumbres
  • La fruta fresca como postre típico diario
  • Frutos secos y semillas
  • El aceite de oliva virgen extra como principal fuente de grasa
  • Los productos lácteos (principalmente queso y yogur)
  • El pescado
  • El pollo o aves del corral
  • El consumo de hasta cuatro huevos a la semana,
  • El consumo de carne roja una vez a la semana (los de creta solían comer carne de cabra)
  • El  consumo moderado de vino durante las comidas
  • Dulces que contengan miel o azúcar un par de veces por semana.
  • El pan que acompaña a todas las comidas

 

Fuentes:

  • Mediterranean diet pyramid: a cultural model for healthy eating”.  American Journal of Clinical Nutrition 61: 1402S-1406S.  June 1995.
  • Bruno Simini. “Serge Renaud: from French paradox to Cretan miracle” The Lancet 355:9197:48 (1 January 2000)
  • Mayo Clinic. “Olive Oil: Which Type Is Best?” ScienceDaily 14 August 2007, 19 November 2007
  • “Lyon Diet Heart Study”

 

Dieta Mediterránea – Grecia – Italia – Paradoja Francesa

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