000021 Grapes Mediterranean Diet

 

La dieta mediterránea, considerada como la dieta más saludable del mundo,  reduce el riesgo de padecer cáncer.

El cáncer en si no es una sola enfermedad, sino un gran conjunto irregular de al menos 100 enfermedades diferentes.

Pero, básicamente, lo que tienen todas estas enfermedades en común es que parten de una única célula que se convierte en cancerígena. Luego se multiplica descontroladamente y crea millones de células cancerigenas las cuales de una forma anárquica se extienden y se siguen multiplicando. Si no se quedan detenidas o destruidas por un tratamiento al final conllevan a la destrucción de órganos vitales del cuerpo y causar la muerte.

 

¿Pero cual es la base sobre la cual se llega a la creación del cáncer?

Hay varios estudios que exploran diversos factores sobre, pero el papel de la dieta es uno de los factores mas importantes.

Se ha demostrado que los alimentos que comemos diariamente, el ejercicio físico que hacemos y nuestro peso corporal tienen una relación directa sobre el 30% y el 40% de todos los cánceres que se crean.

Por otra parte según estudios se ha descubierto que si combinamos un estilo de vida saludable, evitar fumar, y comer sano podríamos prevenir entre el 60% a 70% de la creación de cáncer.

Estos datos nos dan una lección muy clara:

Nosotros mismos, con nuestras propias decisiones y acciones, tenemos un gran poder para evitar el riesgo de creación de cáncer al que nos enfrentamos todos los días.

 Eso significa que no debemos esperar con ansiedad la creación de medicamentos milagrosos contra la creación del cáncer. Nuestro comportamiento y decisiones sobre el estilo de vida que elegimos seguir tienen una enorme influencia en la prevención de varias enfermedades graves incluyendo el cáncer.

Y no hay que olvidar que el cáncer es una enfermedad muy común. Se ha estimado que 1 persona de cada 3 en una etapa de la vida desde el momento en que nacen hasta la vejez, desarrollará cáncer.

El mayor número de cánceres se puede prevenir.

Y teniendo en cuenta que el factor más importante de la prevención de esta gran enfermedad no es un nuevo avance médico o algún nuevo medicamento revolucionario.

El factor determinante para tal progreso codiciado, tales como es la prevención de un mayor número de cánceres, depende de nuestras propias acciones personales y nuestro estilo de vida.

Los expertos dicen cosas que a veces nos parecen laboriosas para ponerlas en práctica.

 

Han estimado que el 60% y el 70% de los casos de cáncer se pueden prevenir si finalmente decidimos:

  • Tener una dieta sana
  • Practicar deporte o hacer actividades físicas de forma regular,
  • Tener un peso normal para nuestro cuerpo y
  • Dejar de fumar.

 

La verdad es que mucha gente practica una dieta que lleva tiene unas características perjudiciales para la salud:

  • Hay exceso de grasa
  • Hay exceso de calorías
  • Hay cantidades excesivas de carne
  • Contiene muy pocas frutas, verduras y fibra vegetal.

 

Las personas que siguen el estilo de la vida mediterránea y el modelo de la dieta mediterránea tienen un menor riesgo de contraer cáncer.

No obstante, de la gente que sigue el modelo de la dieta mediterránea, es mas beneficioso si se consumen todos los alimentos que la compongan que si solo consumamos algunos de ellos por separado.

En resumen, los elementos y alimentos de la dieta mediterránea crean sinergias entre ellos aumentando todavía mas el beneficio final sobre nuestra salud.

Médicos investigadores de la Universidad de Harvard de EE.UU., analizaron a 25.623 griegos de  diferentes edades (10.582 hombres y 15.041 mujeres), su relación alimenticia según el modelo de la dieta mediterránea y el riesgo de padecer de cáncer de cualquier tipo.

La duración del seguimiento de los participantes de la investigación duró un promedio de 8 años.

Se registraron medicamente un total de 851 casos confirmados de cáncer  (421 en hombres y 430 en mujeres).

 

El análisis de los resultados mostró:

  • La adopción, aunque sea de pocos elementos, de la dieta Mediterránea es capaz de reducir hasta un 12% de riesgo de cáncer
  • El consumo de por sí solo del aceite de oliva virgen extra reduce a un  9% del riesgo de padecer de cáncer.
  • Comer menos carne roja y más legumbres (frijoles, lentejas, arvejas), puede reducir en un 12% el riesgo de cáncer.
  • Las personas que adoptaban a mayor medida el modelo de la dieta mediterránea eran los más beneficiados en términos de protección contra el cáncer. En las mujeres, esta correlación fue más fuerte.

 

Así vemos que la adopción de los hábitos alimenticios según el modelo de la dieta mediterránea, la dieta más saludable, tiene un efecto significativo en la prevención y la protección contra varias formas de cáncer.

El mismo grupo de investigación de Harvard, en un trabajo anterior, había demostrado que las personas que siguen la dieta mediterránea se benefician en total en 25% en cuanto a la reducción del riesgo de muerte por enfermedades del corazón y cáncer.

El alto grado de adherencia a la dieta mediterránea y el alto grado de cumplimiento de la recomendación de realizar ejercicio físico de forma regular, aumenta adicionalmente los beneficios de las personas para reducir el riesgo de muerte por enfermedades cardiovasculares y las enfermedades neoplásicas.

 

Algunos grupos de alimentos tienen unas propiedades específicas las cuales les establecen como poderosos aliados contra el cáncer y otras enfermedades:

 

  • Las verduras de hoja verde oscura y las que contienen el color amarillo o naranja, como las zanahorias, las batatas, y calabaza, contienen sustancias carotenoides. Las sustancias carotenoides tienen una fuerte actividad anti-oxidante.
  • El brócoli, la coliflor, el repollo, las coles de Bruselas contienen sustancias beneficiosas tal como es el sulforafano. El sulforafano (sulforaphane ) altera directamente la expresión de nuestros genes para disminuir el riesgo de muchos tipos diferentes de cáncer. Al mismo tiempo puede tratar con eficacia una de las formas más agresivas e invasivas de leucemia que afecta principalmente a los niños.
  • La cebolla, el ajo, los puerros y las cebolletas tienen la capacidad, gracias a sus compuestos orgánicos que contienen azufre,  de eliminar las sustancias cancerigenas. Estos compuestos orgánicos son los que les dan su olor característico, que para algunos es repulsivo.
  • Los tomates contienen licopeno, el cual tiene la capacidad de reducir el riesgo de padecer de cáncer del estómago, de próstata, de vejiga y de colon. Los tomates cuando se cocinan liberan más licopeno y por lo tanto son más saludables.
  • Algunos pimientos de colores fuertes como el rojo, el naranja y el verde pueden ofrecer protección frente a agentes cancerígenos que entran en el cuerpo a través del consumo de algunos alimentos y el tabaco.
  • Las cerezas, las ciruelas, los diferentes tipos de bayas, las fresas y las uvas obtienen su color característicos a través de las antocianinas, las cuales neutralizar las sustancias cancerígenas
  • Los citricos aparte de la vitamina C contienen la sustancia limonini que tiene la capacidad para ayudar al sistema inmunológico del cuerpo a combatir las células cancerigenas
  • Tanto el té negro como el té verde contienen polifenoles, son sustancias antioxidantes, que gozan de muchos efectos beneficiosos en el cuerpo, incluyendo el cáncer.
  • Las legumbres, los frutos secos y los cereales integrales tienen propiedades protectoras contra el cáncer de páncreas y el estómago.
  • La soja contiene la sustancia genisteína que protege contra el cáncer del sistema reproductivo debido a su acciones con los estrógenos.

 

Hay que destacar que los efectos positivos de estas sustancias se producen cuando comemos frutas, verduras u otros alimentos que los contienen, y no cuando tomemos preparados medicinales que les contienen dentro.

Parece ser que la eficacia de estos alimentos se debe a la sinergia de varias combinaciones de las sustancias que se contienen en ellos debido a su estado natural.

 

Pocas palabras sobre la Dieta Mediterránea y el estilo de Vida Mediterráneo:

En la  investigación de los siete países, que realizó Ancel Keys en la década de los 1960, se mostró que los habitantes de la isla griega de Creta tenían los niveles mas bajos de la enfermedad cardíaca y la del cáncer en comparación con el de resto de los otros seis países que se incluyeron en la investigación. Los investigadores recurrieron directamente a los beneficios de la dieta, que posteriormente se adoptó como modelo de la dieta mediterránea, porque en esa época los cretenses no disponían ni dinero ni suficiente cobertura de servicios de salud para que se justificasen tan buenos resultados relacionados con los bajos niveles de enfermedades cardiovasculares y de la enfermedad de cáncer. (Nestle, 1995).

No debemos olvidar que el modelo de la dieta mediterránea, que se adoptó básicamente por el modélo de la dieta tradicional griega que se practicaba antes de la década de los 1960 cuando Ancel Keys realizó el estudio de los siete países, conlleva intrínsecamente la práctica de los ayunos que se practicaban en Grecia durante toda la vida.

Una de las características de la dieta griega son los ayunos de la Iglesia Cristiana Ortodoxa. Los ayunos que indica la Iglesia Cristiana Ortodoxa no se suelen practicar con tanta frecuencia en otros países rodeados por el Mar Mediterráneo como en Grecia. Los habitantes de la isla griega de Creta seguían fielmente los ayunos de la Iglesia Cristiana Ortodoxa los cuales algunas veces les prohibían comer mariscos o pescados y otras veces les prohibían comer carne o productos derivados de la carne que se producían a través de animales con contenían sangre en su cuerpo ( leche, quesos, lácteos, huevos etc). Los griegos practicaban el ayuno alrededor de 180 a 200 días por año proporcionando a su organismo una desintoxicación muy necesaria para mantenerles lo mas sanos posible. Como conclusión es conveniente que creyentes y no creyentes, practiquen el ayuno la mayoría de los días del año con el fin de mantener su cuerpo sano y fuerte.

A través de la dieta mediterránea no sólo obtenemos los nutrientes que necesitamos para nuestra supervivencia, pero también recibimos valiosas sustancias activas que son capaces de protegernos de muchas enfermedades graves (cáncer, diabetes, enfermedades cardiovasculares, asma, enfermedad de Alzheimer, etc) y para aumentar nuestra longevidad.

 

La dieta mediterránea es una dieta saludable, es un estilo de vida, que combina

  • El ejercicio físico diariamente dando al mismo tiempo importancia a
  • Consumo de alimentos frescos locales y de temporada con el mínimo nivel de procesado.
  • Los alimentos vegetales (aceitunas, hierbas salvajes, vegetales locales)
  • Los cereales
  • Los gramíneas
  • Las legumbres
  • La fruta fresca como postre típico diario
  • Frutos secos y semillas
  • El aceite de oliva virgen extra como principal fuente de grasa
  • Los productos lácteos (principalmente queso y yogur)
  • El pescado
  • El pollo o aves del corral
  • El consumo de hasta cuatro huevos a la semana,
  • El consumo de carne roja una vez a la semana (los de creta solían comer carne de cabra)
  • El  consumo moderado de vino durante las comidas
  • Dulces que contengan miel o azúcar un par de veces por semana.
  • El pan que acompaña a todas las comidas

 

Fuentes:

  • Conformity to traditional Mediterranean diet and cancer incidence: the Greek EPIC cohort , British Journal of Cancer 2008:99:191-195, doi:10.1038/sj.bjc.6604418, July 2008
  • American Cancer Society R16122002
  • Food and Drug Administration

 

Cáncer: Como prevenir el cáncer a través de la Dieta Mediterránea

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